Stefanía Fernández: “Me gustaría estar detrás de cámara”

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Actualmente, Stefanía Fernández (Mérida, 1990) es la editora de su página web; tiene una Academia de modelaje en Panamá; trabaja en el lanzamiento de su marca de ropa en Colombia; y el 6 de noviembre dará una clase magistral de maquillaje con Elio Vásquez en Caracas. Pero a pesar de eso, Miss Universo 2009 –a quien le falta un semestre para graduarse de comunicadora social– confiesa que le llama la atención el trabajo reporteril.

“El periodismo me apasiona, de hecho, siempre le dije a Iñaki (su manager): ‘Me encantaría verme en CNN en español’, pero con el tiempo se me han presentado otras oportunidades. Me gustaría ejercer Comunicación Social en mi país, en un momento en el que pueda expresarme libremente y de una forma responsable”, asegura.

–Es muy difícil imaginarse a una Miss Universo cubriendo pautas en la calle…

–Me encantaría.

–¿Cuál sería su fuente?

–La política me fascina. Me gusta alzar mi voz cuando las cosas no marchan de la manera correcta y aunque no estoy 100% de mi tiempo en Venezuela, tengo seres queridos que padecen lo que vivimos en nuestro país. El periodismo es un trabajo sacrificado, pero apasionante. Me llama la atención ver a los periodistas en la calle buscando la noticia, entrevistando a un político y más con la situación que atraviesa hoy Venezuela. Me gustaría ser productora, estar detrás de cámara porque se aprende demasiado. La gente no se imagina. ‘Vamos al aire’. Es un espectáculo. Siempre me ha encantado mi carrera y si Dios me da la oportunidad de ejercerla, espero que sea en Venezuela.

“La política me fascina. Me gusta alzar mi voz cuando las cosas no marchan de la manera correcta y aunque no estoy 100% de mi tiempo en Venezuela, tengo seres queridos que padecen lo que vivimos en nuestro país”

–¿Cómo sobrelleva haber ganado el Miss Universo cuando tenía 19 años?

–Yo creo que a esta edad no he aceptado que gané ese título de belleza y, de alguna manera, eso es positivo porque tengo los pies en la tierra. Y por otra parte, digo: ¡qué increíble! Todavía no me lo creo. Muchas personas creen que ser miss es algo banal, superficial y va más allá de eso, incluye labor social. Yo trabajé con personas que tienen VIH; en Ruanda, escuché historias de personas que vivieron el genocidio de 1994; y en la India, un grupo de trabajadoras sexuales me explicó por qué no podía usar preservativos, por tabú. Fue un año complicado, de mucho viaje, de conocer gente increíble y con sólo 19 años maduré muy rápido y eso me llevó a entender que todos tenemos nuestros problemas y que siempre hay que tratar de ver la vida desde otra perspectiva.

–¿Cómo internaliza el concepto de belleza hoy en día?

–Para mí la belleza es cuando te levantas de la cama, te miras en el espejo y te sientes satisfecho con lo que estás haciendo. Para mí la belleza viene de adentro hacia fuera.

–¿Alguna vez se cohíbe de comer algo o de cambiarse el look por temor a la crítica?

–Estamos expuestos a las críticas de todo tipo. A veces, la gente que escribe no mide sus palabras, pero no sólo hacia cómo me veo físicamente sino también hacia mis familiares o seres queridos. Es difícil manejarlas. Quizás, cuando era más chamita me preguntaba: ¿Por qué las recibo si creo que estoy haciendo las cosas bien?’, pero después entendí que así es el medio.

–Y sobre la comida y el peso, somos seres humanos. A veces estamos delgados, otras veces no. Yo sufrí prediabetes, fue una situación dura, estuve medicada, tenía problemas de la tiroides, cambios hormonales, en ocasiones agarraba kilitos, otras me ponía flaquita. Es bastante difícil, pero yo trato, en la medida de lo posible, de llevar una vida saludable. Soy dulcera y con esta condición, trato de comerme mi dulce los domingos y hacer ejercicios, pero no por un tema de físico sino de sentirme bien.

“Yo sufrí prediabetes, fue una situación dura, estuve medicada, tenía problemas de la tiroides, cambios hormonales, en ocasiones agarraba kilitos, otras me ponía flaquita. Es bastante difícil, pero yo trato, en la medida de lo posible, de llevar una vida saludable”

–¿Considera que los estándares de belleza son cada vez más altos?

–Sí, creo que cada día hay más exigencia. Las redes sociales nos exigen más. Quizás, vemos una fotografía y queremos lucir así, pero no sabemos que detrás hay retoques y una cantidad de cosas para que la modelo sea perfecta. Yo no estoy de acuerdo con eso. Estoy de acuerdo con las personas que dicen: ‘Me voy a operar para sentirme más cómoda’. Eso es cuestión de decisión, de hecho, en la Academia trabajamos mucho el autoestima de las niñas (que no está destinada para 100% misses o modelos sino para niñas entre 5 y 25 años, de cualquier peso o estatura que quieran aprender a caminar, a maquillarse, a expresarse y a ser un poquito más extrovertidas) y se le estructura una dieta basada en la nutrición.

–Ha habido mucha polémica en torno a que la Organización Miss Venezuela ya no tendrá la franquicia del Miss Tierra y no pudo enviar representante al Míster Mundo, ¿qué opina al respecto?

–Duele mucho porque Venezuela siempre ha sido pionera en concursos de belleza, pero es reflejo de la realidad que vive el país. Ojalá que pronto podamos retomarlo y reconstruirlo. Yo no pierdo la fe.

–En un futuro, ¿le gustaría estar al frente de alguno de estos concursos?

–Me fascinaría. Osmel me enseñó mucho, tiene un ojo impresionante y siento una admiración increíble por él.

–¿Qué les dice a aquellas personas que cuestionan sus pronunciamientos políticos?

–Que no juzguen. En mi familia hay dos bandos. Uno que piensa de una forma y otro de otra, y no por eso dejan de ser mi familia. Mientras yo vea mal a mi país, alzaré mi voz y si a alguien no le gusta, hay un botoncito que dice ‘dejar de seguir’. En mis redes siempre van a ver un mensaje de unión, pero sin tapar el sol con un dedo.

“En mi familia hay dos bandos. Uno que piensa de una forma y otro de otra, y no por eso dejan de ser mi familia. Mientras yo vea mal a mi país, alzaré mi voz y si a alguien no le gusta, hay un botoncito que dice ‘dejar de seguir’”

–¿Qué recuerdos tiene de Donald Trump?

–Yo no soy quien para juzgar la política de otro país porque soy venezolana. De Donald Trump tengo muy pocos recuerdos porque durante el año de mi reinado compartimos muy poco.

–¿Cree que ganará la presidencia de Estados Unidos?

–No lo sé, está muy parejo con Hillary Clinton. Fue mi jefe, pero yo creo en la democracia como vertiente política.

–¿Cómo califica este momento de su vida? 

–Estoy feliz, tranquila, enamoradísima. En este momento, salgo con un niño bello, estable, emprendedor, profesional, que cree en el matrimonio; así que estamos en la misma página. Las relaciones son como una matica y todos los días hay que echarle agua para que crezca, a pesar de la distancia. Espero que sea una relación duradera. Me encantaría formar familia con él, lo amo muchísimo y me mantiene 100% del día feliz. Ojalá que Dios y la Virgen nos den esa bendición.

Fuente: eluniversal.com

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